Es un libro de fácil lectura que aporta una reflexión acerca d ecómo necesitan aprender los alumnos del siglo XXI.
¿Es posible que muchos docentes estén más enfocados en ellos que en sus alumnos? ¿Es posible que estén demasiado concentrados en enseñar y no en ayudar a aprender?
Muchos docentes enseñan de la manera en que ellos aprendieron y se encuentran con que sus prácticas áulicas no son compatibles con sus alumnos de hoy. Las neurociencias nos revelan datos sorprendentes que pueden ayudarnos a ser más eficientes en el aula. Los enfoques socio-emocionales favorecen una educación integral para que los alumnos no sean sean simplemente buenos desde lo academico o técnico, sino que puedan desenvolverse con éxito, habiendo desarrollado habilidades que este siglo ya no considera opcionales, como la creatividad, la comunicación efectiva la pro-actividad, el aprender de los errores o mantenerse motivado a pesar de las dificultades, entre otras.
Que enseñes no significa que aprendan es acerca de cómo generar las mejores condiciones para enseñar y aprender en este siglo. El libro aporta ideas, consejos, estrategias y ejercicios de reflexión acerca de: A quién le enseñamos, Qué enseñamos, Cómo lo enseñamos, Dónde lo enseñamos.
Cuando el docente se enfoca sólo en lo cognitivo, ayuda a sus alumnos a aprobar la escuela.
Cuando se concentra en lo cognitivo pero también en lo socio-emocional ayuda a sus alumnos a aprobar la vida.